La articulación tibioperonea proximal es una enartrosis sinovial plana que permite pequeños deslizamientos para dar flexibilidad al tobillo. La articulación tibioperonea distal es una anfiartrosis fibrosa que se mueve para acomodar el astrágalo durante la dorsiflexión del pie. La articulación subastragalina está formada por las articulaciones astrágaloescafoidea y calcáneocuboidea, las cuales permiten deslizamientos coordinados importantes para las funciones básicas del pie.