La nueva economía se caracteriza por altas tasas de consumo e inversión impulsadas por la tecnología, que aumenta exponencialmente la cantidad de productos y servicios disponibles a precios más bajos. Esto mejora la productividad y los ingresos de las personas, elevando su nivel de vida. Las empresas deben mejorar la eficiencia y reducir costos en este entorno altamente competitivo. Para tener éxito, las organizaciones deben adaptar rápidamente sus modelos de negocio incorporando conceptos como la integración, la cooperación con la competencia