Este documento discute la importancia de la formación profesional dentro y fuera de las universidades, enfocándose en el desarrollo de competencias transferibles en los estudiantes. También analiza la investigación sobre la educación superior y la necesidad de introducir cambios que permitan responder a las demandas de la sociedad. Finalmente, destaca el desafío de las universidades de contribuir a una sociedad basada en el conocimiento que aborde los principales problemas de la región.