La artritis reumatoide es una enfermedad sistémica crónica que afecta mayormente a mujeres y se caracteriza por poliartritis simétrica y diversas manifestaciones extra-articulares. Su diagnóstico incluye la evaluación de factores genéticos, ambientales y diferentes pruebas de laboratorio y de imagen, mientras que el tratamiento abarca antiinflamatorios, glucocorticoides, y fármacos modificadores de la enfermedad. Las complicaciones pueden incluir manifestaciones pulmonares, cardíacas y hematológicas, y su manejo involucra opciones terapéuticas que varían desde medicamentos hasta intervenciones quirúrgicas.