El autoestima es un sentimiento de valoración y aceptación que se desarrolla desde la infancia y es fundamental para la salud emocional. Se fomenta a través de la aceptación incondicional y el sentido de pertenencia, seguridad y poder, mientras que su falta puede llevar a un comportamiento egoísta y la necesidad de impresionar a los demás. Las personas con alta autoestima se sienten bien consigo mismas y son asertivas, mientras que las de baja autoestima suelen ser ansiosas, aisladas y temen a lo nuevo.