La autoestima se refiere al sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo. Las personas con alta autoestima tienden a superar problemas más fácilmente, afianzar su personalidad y ser más creativas e independientes. Además, tienen mejores relaciones interpersonales. Por el contrario, la baja autoestima puede contribuir a problemas mentales y conducir a comportamientos destructivos. Estudios muestran que los niveles de autoestima social y escolar en estudiantes han fluctuado entre 1999 y 2000.