La autoestima se forma a través de la interiorización de las opiniones de personas significativas como los padres. Puede medirse en áreas como la social, académica, familiar e imagen física. En la infancia, los padres juegan un papel clave al fomentar un fuerte vínculo que haga al niño sentirse querido, mientras que en la adolescencia también influyen factores como las relaciones y cambios físicos. Es importante cultivar una autoestima realista y positiva a través del afecto, elogios sinceros y fom