El autoexamen de mamas consiste en una inspección visual y tacto de los senos para detectar masas, bolitas o protuberancias. Se recomienda examinarse los senos una vez al mes, preferiblemente después de la menstruación cuando son menos sensibles. Las mujeres deben acudir regularmente al médico para chequeos adicionales, al menos cada 2-3 años si tienen menos de 40 años o anualmente si son mayores.