El documento describe la importancia de las catedrales en la ciudad medieval. Las catedrales no solo eran templos religiosos, sino que servían como centros de gobierno, comercio y reunión. Además de albergar servicios religiosos, las catedrales administraban impuestos, promovían iniciativas como la construcción de puentes y caminos, y albergaban mercados y entierros. La catedral era el corazón de la ciudad durante la Edad Media.