ARQUITECTURA MEDIEVAL
RODRIGO A LEMÁ N hilando en
la sillería de la CATEDRAL DE
PLASENCI A. La documentación
revela también la
participación de mujeres t n la
construcción de catedrales.
CATEDRALES
~
EL CORAZON
DE LA
CIUDADLIGADAS SIEMPRE AL PODER POLÍTICO YMERCANTIL, QUE SOLÍA FAVORECER r(t
LAS OBRAS, LAS CATEDRALES ERAN, ADEMÁS DE TEMPLO, UNA AUTÉNTICA
SEDE DE GOBIERNO URBANO. DESDE ELLAS, EXPLICA MIGUEL SOBRINO,
SE ADMINISTRABAN LOS IMPUESTOS, SE IMPULSABAN LAS INICIATIVAS PARA
CONSTRUIR PUENTES YCAMINOS YSE CERRABAN TRATOS COMERCIALES
1
MAGI EMOS QUE FUERA
posible tomar los dis-
tintos componentes
de un foro romano
para mezclarlos en
una coctelera: allí iría
a pararel templo principal de la ciudad,
la basílica donde se hacían negocios y
se administraba justicia, las tiendas
en las que se vendía todo tipo de pro-
ductos, la curia donde se reunían los
gobernantes, las bibliotecas (como las
que había en el Foro de Trajano)...
También deberíamos introduciren esa
cocte lera el mismo espacio del foro,
la plaza que servía para reunirse, pasear,
impartir enseñanzas, proclamar car-
gos políticos y celebrar procesiones y
arengas. Si por fin agitásemos el cóctel,
MIGUEL SOBRINO. DIBUJANTE Y ESCULTOR,
AUTOR DE CATEDRALES. LAS BIOGRAF(AS
DESCONOCIDAS DE LOS GRANDES TEMPLOS.
para que todos esos elementos se mez-
clasen en un conjunto homogéneo, nos
saldría... una catedral.
Durante la Edad Media, la catedral
era eso y mucho más. Ligada siempre
al poder secularde los reyes, que solían
preocuparse de favorecer las obras, la
catedral era - además
También para beneficio del propio te-
rritorio: de las catedrales partían las ini-
ciativas (y los fondos) para construir
puentes, arreglar caminos y fundar hos-
pitales y centros de estudio; respecto
a esto último, debe recordarse que la
universidad es una invención medie-
del templo donde se
encontraba el trono
delobispo, la cátedra-
una auténtica sede de
gobierno. Desde ella
se administraban los
impuestos recaudados
en el territorio corres-
pondiente, la diócesis,
para revertidos en fa-
vordel clero catedrali-
cio y del manteni-
miento y enriqueci-
miento de su sede.
HI STOR I A
44
L A S CLA VES
CEMENTERIO. la.catedral era
el lugarpretendo para el enterra-
m1ento. Las personas comunes
cedfan sus prop1edades inmo-
b1lianas para lograr un hueco.
LUGAR DE REUNIÓN. los ar-
tesanos usaban lascapillascomo
sedes gremiales y los claustros
acogfan fenas y mercados.
..IUEGOS. Era frecuente que los
f1eles acud1eran con an1males y
que loscanón1gos fumaran o ju-
garan ala pelota en susgalerías.
val, surgida a partir de
las escuelas catedrali-
cias. Aunque hubo
multitud de enfrenta-
mientos entre el poder
real y el eclesiástico,
para los reyes las cate-
drales suponían casi
siempre una ayuda a la
hora de administrar y
dominar el territOrio.
Además, los monarcas
encontraban e n e llas
los ámbitos adecuados
para escenificar »+
En la ciudad medieval, la construcción de un templo era considerado un proyecto colectivo compartido por eclesiásticos y seglares.
fACHADA PRINCIPAL DE LA CATEDRAL DE ÁVILA en el siglo XV, antes de su reforma.
L.AVE.~TlRA DE L.:
HI STORIA
45
ARQUITECTURA MEDIEVAL
llJ»-+ sus principales celebraciones (co-
ronaciones, casamientos) y, en ocasio-
ne , para custodiarcon ladebidadigni-
dad sus resros.
En efecto, la catedralera el lugarmás
demandado parael enterramiento (una
función que griegos y romanos despla-
zaban al exteriorde las murallas) y, en
_l.-
propietarias de inmueble en las ciuda-
des históricas. Buena parte del dinero
que llegabaa las arcas catedralicia pro-
cedía del arrendamientO de esas po-
e iones, asícomo al cobrode tasas a los
comerciantes que instalasen sus pues-
tos en las plazas o en los espacios ad-
yacente al templo. La fuente de fi-
nanciación podían incluir
asimismo los pontazgos y
portazgos (siempre había
un puerta y un tramo de
muralla que debía ser
mantenido y, llegado el
caso, defendido por el
obispo) e, incluso, la ven-
ta de entradas a los baños
públicos o balnearia per-
teneciente al cabildo.
consecuencia, para la
exaltación pública de
los notables, civiles
o eclesiásticos, que
allí estuviesen sepul-
tados. Había muchas
modalidades de pago
a la hora de procurar-
se un hueco para el
descanso eterno en
suelo catedralicio,
en un escalafón que
iba desde los reyes,
nobles o alros ecle-
siásticos que se
procuraban ám-
bi tOs eminentes
(cerca delaltar ma-
MARCA DE CANTERO EN L A
Pendientes de lavalora-
ción inmobiliaria de sus
posesiones, las catedra-
le costeaban muchos de
los festejos ciudadanos
que atraían mayor núme-
ro de público; nosólo pro-
CATEDRAL DE SALAMANCA. Los
canteros dejaban huecos o
piedras bastas para que los
escultores colocasen las efigies
o ejecutaran las decoraciones.
yoro delcoro) o fundaban nuevas capi-
llas, hasta las personascomunes que re-
cibían sepultura en el templo a cam-
biode legarsus propiedades inmobilia-
rias a la Iglesia.
Precisamente, sería absurdo creer
que una catedral era, únicamente, el
edificio religioso que todos identifica-
mos como tal. Durante el Medievo, el
templo funcionaba como una especie
de plaza cubierta donde se rezaba, se
comerciaba o se paseaba, pero la cate-
dral rebasaba con mucho los límites
de esa gran iglesia catedralicia para ex-
tendersus dominios portoda la ciudad.
Gracias a las cesiones, las compras o
las reconversiones de solares conven-
tuales, las catedrales fueron las grandes
cesione que,comola delCorpus, mez-
claban elementos religiosos y paganos,
sinocorridas de roros,jusras caballeres-
ca y hasta repre enraciones teatrales,
para lo que se contrataba a las más re-
putadas compañías de cómico . Igual
que en laantigua Grecia, cuandoel tea-
tro fue inventado a partir del culro a
Dionisos, fueron los auros sacramen-
tales, celebrados dentro y fuera de los
templo , los que revitalizaron e e arre
a partir de la Edad Media.
EL TÓPICO DE LA EDAD MEDIA.Según lo
que vamos viendo, cuesta cierto es-
fuerzo creerse el tópico que defien-
de que las catedrales eran una suerte
de oraciones en piedra, elevada hacia
Dios por una civilización que saldría
milagrosa y momentáneamente de la
ignorancia y la barbarie para, en esta-
do de trance, crear edificios inmen-
os y de arre exquisitO. Cier-
tas novelas y pelí-
cula , a las
_ - Detalle del dibujo,
_- : LA CONSTRUCCIÓN DE
~~~~~i~~.._, UN TEMPLO en laCatedral de Ávlla. Al
contrario que en la
Antigüedad, las
obras las ejecutaban
equipos de obreros
reducidos, muy
cualificados y bien
pagados.
L l'Tl R Of. l..
HI STORIA
46
UNA CATEDRAL VIVIDA.
El núcleo religioso de la
catedral estaba formado
por el coro (1) y el altar
mayor (2); los fieles
aslstfan a los oficios
ordinarios que se
celebraban en el trascoro
(3). Era frecuente que las
personas usasen las naves
para atajar de una calle a
que es imposible enmendar la plana
~ebido a su imbatible poder para di-
fundir ideas equivocadas, han asen-
tado la idea de que la Edad Media fue
una época terrible y cruel, de la que
sólo se salvarían, como islotes en un
mar de sangre, las catedrales, y hasta
ellas tendrían un trasfondo oscuro,
pues no dejarían de ser productO de
una devoción exaltada e incluso faná-
tica, que dedicaría todos los fondos a
la construcción de edificios inútiles
mientras las muchedumbres morían
de hambre.
otra, acompañados a veces
de perros y otros animales
(4); alqunos claustros,
como los de Toledo y
Sevilla, adjuntaron a su
función funeraria y
procesional la de servir
para la celebración
de mercados (5). A las
puertas de los templos se
administraba justicia (6)
y también era frecuente
que se adhiriesen a sus
muros tiendas y comercios
(7). Los pereqrlnos
visitaban las reliquias; las
viqlllas nocturnas derivaban
a veces en escá
peleas y " fornicaciones".
Los obreros trabajaban en
un luqar abierto y techado,
la lonja o loqq/a (8) y no
era Infrecuente que los
maestros se retratasen
en alqún punto de sus
obras (9). Los poderes
civiles y las
máximas
A:':-;.¡¡t-..f'll autoridades
Por supuesto, esos tópicos constitu-
yen un auténtico disparate. La resisten-
cia a ellos es un baremo bastante fielde
la auténtica cultura: debemos des-
confiar de los discursos que, en un
claro signo de pereza cultural, uti-
lizan el Medievo como fácil paradig-
parable; sobre todo, las artes de la cons-
t rucción. Por supuesto que hubo in-
finitas guerras, y epidemias terribles,
ma de todo lo malo. La Edad Media
fue una época industriosa, pródiga
en invenciones técnicas y científi-
cas, en la que eran habituales los via-
eclesiásticas (el arzobispo
y el deán) solían
reservarse espacios de
prlvlleqlo en las tribunas
altas (10), conectadas
muchas veces a los
salones de aparato de los
palacios (11), asi como
luqares prlvlleqlados de
enterramiento en capillas
o criptas (12).
CATEDRAL DE
SANTIAGO DE
COMPOSTELA,
hacia fines
de la Edad
Media,
mientras se
construla la
Torre del
Reloj.
pero equé época se libra de ellas?Jamás
se han come tido tantas atrocidades
como en el siglo XX, y en otros cam-
jes (y, por tanto, los intercambios de
ideas) y en la que las artes se desa-
rrollaron con una brillantez incom-
TRINOUIVAL, CARRO PARA EL TRANSPORTE DE
PIEDRAS. Orqullosos de contribuir a la empresa,
los habitantes de la ciudad prestaban a la obra
maromas, carruajes y bestias de carqa.
pos también debemos reajustar
nuestros prejuicios: muchas famosas
matanzas, como las del Saqueo de
Roma o la oche de San Barrolomé,
tuvieron lugar durante el refinado
Renacimie nto, y los más sonados
procesos por brujería (igual que los
de Galileo y Bruno) ocurrieron du-
rante la Edad Moderna.
A partir de la Contrarreforma, los
templos alcanzaron los lími- D--.-
U<t.,rtRDt: L
HI STORIA
47
ARQUITECTURA MEDIEVAL
»-+ tes de la desmesura -basta pen-
sar en la Basílica Vaticana o en la cate-
dral londinense de San Pabl~. pero en-
tonces eran ya un producto directo del
poder, donde el pueblo llano quedaba
al margen si no era para arengarlo con
prédicas, como en las grandiosas funda-
ciones jesuíticas. Por el contrario, en
la ciudad medieval, la construcción
de la catedral era entendida como un
proyecto colectivo. Dentro del tem-
plo había espacios destinados en exclu-
siva a quienes gobernaban la diócesis,
el obispo y el cabildo - el coro y el al-
tar mayor, donde tenían lugar los oficios
solemnes, la sacristía o la sala capitular,
donde se reunían los canónigos para de-
cidir los asuntos económicos y políti-
cos...- , pero el resto del edificio era
compartido poreclesiásticos y seglares,
que lo utilizaban con bastante más de-
senfado del que pudiéramos hoy su-
poner. Los artesanos usaban las capillas
como sedes gremiales, donde se cele-
braban reuniones y se honraba al san-
to protectOr del oficio, los comercian-
Ruina del seoundo cimborrio de la
CATEDRAL DE SEVILLA en 1888, cuando el
edificio, aún Inconcluso, mostraba claros
síntomas de debilidad.
tes hacían sus traros bajo las bóvedas
y los claustros servían aveces como em-
plazamiento de ferias ymercados.Tam-
bién era frecuente que los fieles acudie-
sen al templo acompañados de sus ani-
males o que los canónigos fuesen amo-
nestados por fumar en el coro o jugar
a la pelota en las galerías claustrales.
Entre los canónigos, uno de los que
tenían mayor responsabilidad era el
fabriquero, responsable de las obras
de construcción y reparación del tem-
plo. De acuerdo con el maestro mayor,
que dirigía las obras, el fabriquero so-
lía supervisar los dibujos de los distin-
tOs proyectos, así como vigilar la ca-
lidad de los trabajos y de los materia-
les empleados. En estas obras había
muchas veces un ansia de superación,
aunque e l intento de lograr grandes
magnitudes no se debía tanro al de-
seo imposible de alcanzara la divinidad
como a la competición entre ciudades,
que espoleaba a maestros y comitentes
para obtener, como en Sevilla, el tem-
plo mejor y más grande. En este de-
seo, la Edad Media fue depurando los
sistemas constructivos, hasta llegar a
una racionalización extrema de la cons-
trucción. Las bóvedas góticas no sólo
CONSTRUCCIONES RÉCORD
La comparación entre la moder-
na carrera espacial y la construc-
ción de las catedrales medieva-
les noescasual: igual que lacos-
monáutica ha estado jalonada de
logros junto a no pocos acciden-
tes y desgracias, la edificación
medieval alcanzó ciertas cum-
bres dejando por el camino un
nutrido rastro de ruinasyderrum-
bes. En aquellos tiempos no ha-
bía cálculo de estructuras, por
lo que el único método eficaz
para saber si algo se podía cons-
truir o no, era, aparte del senti-
do común, comprobar si segura
en pie al retirar lascimbras y los
andamios. En su intento de lle-
gar a mayor altura que ninguna,
la nave de la Catedral de Beau-
vais (A), de 46 metros, se desplo-
mó, tuvo que ser reforzada y, por
fin, quedó inacabada. La má-
xima anchura alcanzadaenel Gó-
tico se encuentra en la Catedral
de Gerona (C), cuya nave única
mide más de 22 metros. Mayor
o
L: AVF.,'Tl RA Ot. I..A
HI STORIA
48
mérito que lasanteriores tiene la
Catedral de Palma de Mallorca
(8): flanqueada por dos naves
menores también inmensas y
apoyada en pilaresesbeltísimos,
la nave mayor de Palma se que-
da solamente a 2 metros de
aquellas magnitudes: tiene casi
20 metros de ancha y 44dealta.
Comparación entre las secciones
de las catedrales de BEAUVAIS
(A), PALMA (8) y GERONA (C). En
su Intento de llegar a mayor
altura, la nave de la primera, de
46 metros, se desplomó.
G
VIsta de la construcción de la
CATEDRAL DE GRANADA dude
el mirador de la casa de DIEGO
DE SILOt, desde donde el
maestro burc¡alés podía
contemplar a diario la
evolución de su obra maestra.
aligeran los edificios, tam-
bién favorecen el ahorro de
materiales, que redunda en
un volumen mucho menor
de piedra labrada y un apa-
rato de cimbras y apeos de
madera - imprescindibles
para sustentar los edificios
mientras no estuviesen aca-
bados- muy inferior al que
demandarían los pesados
templos románicos. Inclu-
so el perfil apuntado de los
arcos góticos contribuía aes-
tabilizar los edificios, ya que
reducía mucho los empujes
laterales respecto a los arcos
de medio punto del Romá-
nico y de la Antigüedad.
Cuando re lacionamos las
alturas del Gótico con la
idea de "alcanzar a Dios" deberíamos
pararnos a pensar acerca de nuestra
propia época, pródiga en ciertos ob-
jetivos desaforados que son, sin em-
bargo, los que nos hacen avanzar. En
un mundo tan lleno de injusticias yde-
sigualdades, gastamos sumas ingentes
en lanzar telescopios al Espacio o en
mandar naves para explorar el plane-
ta Marte; bajo parámetros similares,
hay que reconocer que la construcción
de las catedrales fue la "carrera espa-
cial" de la Edad Media, en un ambien-
práctica en un ambiente de auténti-
ca efervescencia.
Hasta el siglo XJV no hubo posibili-
dad de hacerdibujos muy precisos para
los proyectos arquitectónicos y, aun con
ellos, los edificios estaban sujetos siem-
pre a posibles cambios e improvisacio-
nes, que convertían el proceso cons-
tructivo en algo muy rico y estimulan-
te. Es bien conocido el caso de la Cate-
dral de Florencia, donde Arnolfo di
Cambio planteó el crucero sin tener
idea de cómo habría de cubrirse un ám-
brada, rellenándose el hue-
co intermedio con los casco-
tes que sobraban del trabajo
de los canteros, mezclados
con mortero de cal. En la
construcción tenían un co-
metido fundamental los car-
pinteros, que con sus estruc-
turas provisionales prepa-
raban el trabajo de los alba-
ñiles y canteros; éstos, a su
vez, dejaban huecos (repi-
sas, hornacinas...) y piedras
bastas para que los tallistas
y escultOres colocasen las
efigies o, en su caso, ejecu-
tasen insiru las decoraciones.
Por fin, los pintores y vidrie-
ros cubrían por completo
muros y ventanales, dotan-
do a los edificios de un as-
pecto multicolor que hoy
apenas podemos imaginar.
PRESOS PARA LOS TRABA-
JOS MÁS DUROS. Hay una
fórmula que sirve para en-
tender la diferencia fundamental entre
laarquitectura medievaly la romana: en
Roma, con sus muros y bóvedas masi-
vos de ladrillo y hormigón, los edifi-
cios estaban concebidos para ser cons-
truidos por mano de obra abundante y
sin cualificación, mientras que los de la
Edad Media eran ideados y ejecuta-
dos por equipos de pocos obreros muy
cualificados. Aunque en algunos casos
se utilizaban presos para los trabajos
más duros, la documentación da cuen-
ta de las cuadrillas de veinte o treinta
hombres - y mujeres: su
LA CONSTRUCCIÓN DE LAS CATEDRALES FUE LA "CARRERA
ESPACIAL:' DE LA EDAD ~lEDIA, EN NA PCGNA ENTRE
CrUDADES QUE ESPOLEABA A MAESTROS YCOMITENTES
participación en las cons-
trucciones medievales va
siendo revelada por la do-
cumentación- que, co-
mandados por el maestro
te competitivo que no se quedaría
atrás respecto al que existe en nuestro
tiempo entre las diferentes pote n-
cias por lograr alardes científicos o
sonadas misiones espaciales. Las cate-
drales eran los laboratorios donde re-
sultaba posible probar soluciones atre-
vidas y novedosas; también eran es-
cuelas de todas las artes, a las que iban
a trabajar los mejores maestros y don-
de se formaban los aprendices que
recogían y luego divulgaban esos cono-
cimientos, transmitidos y puestos en
bito tan inmenso... un reto que, algo
más de un siglo después, sirvió para que
Brunelleschi demostrase su genio. En
la apertura de las zanjas para la cimen-
tación y, en general, en los trabajos me-
nos cualificados, era común que parti-
cipasen los habitantes de la ciudad,
orgullosos, como consta en Segovia,
de contribuir a la gran empresa; tam-
bién era frecuente que prestasen a la
obra lo que fuese útil, desde maromas
a carruajes y bestias de carga. Los mu-
ros se hacían con dos hojas de piedra la-
HI STORIA
mayor, eran capaces de erigir esas mo-
les grandiosas. Se trataba de operarios
bien pagados (y, de no serlo, no duda-
ban en organizar protestas y huelgas),
favorecidos con exenciones fiscales e
instalados por lo común en las vivien-
das que les facilitaba el cabildo. Hasta
en eso, como ejemplo del perfeccio-
namientO de las técnicas y de la mis-
ma consideración de los trabajadores,
podemos ver la catedral como una des-
tilación mejorada de algunos aspectos
del legado de la Antigüedad. •

Avh - Catedrales

  • 1.
    ARQUITECTURA MEDIEVAL RODRIGO ALEMÁ N hilando en la sillería de la CATEDRAL DE PLASENCI A. La documentación revela también la participación de mujeres t n la construcción de catedrales. CATEDRALES ~ EL CORAZON DE LA CIUDADLIGADAS SIEMPRE AL PODER POLÍTICO YMERCANTIL, QUE SOLÍA FAVORECER r(t LAS OBRAS, LAS CATEDRALES ERAN, ADEMÁS DE TEMPLO, UNA AUTÉNTICA SEDE DE GOBIERNO URBANO. DESDE ELLAS, EXPLICA MIGUEL SOBRINO, SE ADMINISTRABAN LOS IMPUESTOS, SE IMPULSABAN LAS INICIATIVAS PARA CONSTRUIR PUENTES YCAMINOS YSE CERRABAN TRATOS COMERCIALES 1 MAGI EMOS QUE FUERA posible tomar los dis- tintos componentes de un foro romano para mezclarlos en una coctelera: allí iría a pararel templo principal de la ciudad, la basílica donde se hacían negocios y se administraba justicia, las tiendas en las que se vendía todo tipo de pro- ductos, la curia donde se reunían los gobernantes, las bibliotecas (como las que había en el Foro de Trajano)... También deberíamos introduciren esa cocte lera el mismo espacio del foro, la plaza que servía para reunirse, pasear, impartir enseñanzas, proclamar car- gos políticos y celebrar procesiones y arengas. Si por fin agitásemos el cóctel, MIGUEL SOBRINO. DIBUJANTE Y ESCULTOR, AUTOR DE CATEDRALES. LAS BIOGRAF(AS DESCONOCIDAS DE LOS GRANDES TEMPLOS. para que todos esos elementos se mez- clasen en un conjunto homogéneo, nos saldría... una catedral. Durante la Edad Media, la catedral era eso y mucho más. Ligada siempre al poder secularde los reyes, que solían preocuparse de favorecer las obras, la catedral era - además También para beneficio del propio te- rritorio: de las catedrales partían las ini- ciativas (y los fondos) para construir puentes, arreglar caminos y fundar hos- pitales y centros de estudio; respecto a esto último, debe recordarse que la universidad es una invención medie- del templo donde se encontraba el trono delobispo, la cátedra- una auténtica sede de gobierno. Desde ella se administraban los impuestos recaudados en el territorio corres- pondiente, la diócesis, para revertidos en fa- vordel clero catedrali- cio y del manteni- miento y enriqueci- miento de su sede. HI STOR I A 44 L A S CLA VES CEMENTERIO. la.catedral era el lugarpretendo para el enterra- m1ento. Las personas comunes cedfan sus prop1edades inmo- b1lianas para lograr un hueco. LUGAR DE REUNIÓN. los ar- tesanos usaban lascapillascomo sedes gremiales y los claustros acogfan fenas y mercados. ..IUEGOS. Era frecuente que los f1eles acud1eran con an1males y que loscanón1gos fumaran o ju- garan ala pelota en susgalerías. val, surgida a partir de las escuelas catedrali- cias. Aunque hubo multitud de enfrenta- mientos entre el poder real y el eclesiástico, para los reyes las cate- drales suponían casi siempre una ayuda a la hora de administrar y dominar el territOrio. Además, los monarcas encontraban e n e llas los ámbitos adecuados para escenificar »+
  • 2.
    En la ciudadmedieval, la construcción de un templo era considerado un proyecto colectivo compartido por eclesiásticos y seglares. fACHADA PRINCIPAL DE LA CATEDRAL DE ÁVILA en el siglo XV, antes de su reforma. L.AVE.~TlRA DE L.: HI STORIA 45
  • 3.
    ARQUITECTURA MEDIEVAL llJ»-+ susprincipales celebraciones (co- ronaciones, casamientos) y, en ocasio- ne , para custodiarcon ladebidadigni- dad sus resros. En efecto, la catedralera el lugarmás demandado parael enterramiento (una función que griegos y romanos despla- zaban al exteriorde las murallas) y, en _l.- propietarias de inmueble en las ciuda- des históricas. Buena parte del dinero que llegabaa las arcas catedralicia pro- cedía del arrendamientO de esas po- e iones, asícomo al cobrode tasas a los comerciantes que instalasen sus pues- tos en las plazas o en los espacios ad- yacente al templo. La fuente de fi- nanciación podían incluir asimismo los pontazgos y portazgos (siempre había un puerta y un tramo de muralla que debía ser mantenido y, llegado el caso, defendido por el obispo) e, incluso, la ven- ta de entradas a los baños públicos o balnearia per- teneciente al cabildo. consecuencia, para la exaltación pública de los notables, civiles o eclesiásticos, que allí estuviesen sepul- tados. Había muchas modalidades de pago a la hora de procurar- se un hueco para el descanso eterno en suelo catedralicio, en un escalafón que iba desde los reyes, nobles o alros ecle- siásticos que se procuraban ám- bi tOs eminentes (cerca delaltar ma- MARCA DE CANTERO EN L A Pendientes de lavalora- ción inmobiliaria de sus posesiones, las catedra- le costeaban muchos de los festejos ciudadanos que atraían mayor núme- ro de público; nosólo pro- CATEDRAL DE SALAMANCA. Los canteros dejaban huecos o piedras bastas para que los escultores colocasen las efigies o ejecutaran las decoraciones. yoro delcoro) o fundaban nuevas capi- llas, hasta las personascomunes que re- cibían sepultura en el templo a cam- biode legarsus propiedades inmobilia- rias a la Iglesia. Precisamente, sería absurdo creer que una catedral era, únicamente, el edificio religioso que todos identifica- mos como tal. Durante el Medievo, el templo funcionaba como una especie de plaza cubierta donde se rezaba, se comerciaba o se paseaba, pero la cate- dral rebasaba con mucho los límites de esa gran iglesia catedralicia para ex- tendersus dominios portoda la ciudad. Gracias a las cesiones, las compras o las reconversiones de solares conven- tuales, las catedrales fueron las grandes cesione que,comola delCorpus, mez- claban elementos religiosos y paganos, sinocorridas de roros,jusras caballeres- ca y hasta repre enraciones teatrales, para lo que se contrataba a las más re- putadas compañías de cómico . Igual que en laantigua Grecia, cuandoel tea- tro fue inventado a partir del culro a Dionisos, fueron los auros sacramen- tales, celebrados dentro y fuera de los templo , los que revitalizaron e e arre a partir de la Edad Media. EL TÓPICO DE LA EDAD MEDIA.Según lo que vamos viendo, cuesta cierto es- fuerzo creerse el tópico que defien- de que las catedrales eran una suerte de oraciones en piedra, elevada hacia Dios por una civilización que saldría milagrosa y momentáneamente de la ignorancia y la barbarie para, en esta- do de trance, crear edificios inmen- os y de arre exquisitO. Cier- tas novelas y pelí- cula , a las _ - Detalle del dibujo, _- : LA CONSTRUCCIÓN DE ~~~~~i~~.._, UN TEMPLO en laCatedral de Ávlla. Al contrario que en la Antigüedad, las obras las ejecutaban equipos de obreros reducidos, muy cualificados y bien pagados. L l'Tl R Of. l.. HI STORIA 46 UNA CATEDRAL VIVIDA. El núcleo religioso de la catedral estaba formado por el coro (1) y el altar mayor (2); los fieles aslstfan a los oficios ordinarios que se celebraban en el trascoro (3). Era frecuente que las personas usasen las naves para atajar de una calle a que es imposible enmendar la plana ~ebido a su imbatible poder para di- fundir ideas equivocadas, han asen- tado la idea de que la Edad Media fue una época terrible y cruel, de la que sólo se salvarían, como islotes en un mar de sangre, las catedrales, y hasta ellas tendrían un trasfondo oscuro, pues no dejarían de ser productO de una devoción exaltada e incluso faná- tica, que dedicaría todos los fondos a la construcción de edificios inútiles mientras las muchedumbres morían de hambre.
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    otra, acompañados aveces de perros y otros animales (4); alqunos claustros, como los de Toledo y Sevilla, adjuntaron a su función funeraria y procesional la de servir para la celebración de mercados (5). A las puertas de los templos se administraba justicia (6) y también era frecuente que se adhiriesen a sus muros tiendas y comercios (7). Los pereqrlnos visitaban las reliquias; las viqlllas nocturnas derivaban a veces en escá peleas y " fornicaciones". Los obreros trabajaban en un luqar abierto y techado, la lonja o loqq/a (8) y no era Infrecuente que los maestros se retratasen en alqún punto de sus obras (9). Los poderes civiles y las máximas A:':-;.¡¡t-..f'll autoridades Por supuesto, esos tópicos constitu- yen un auténtico disparate. La resisten- cia a ellos es un baremo bastante fielde la auténtica cultura: debemos des- confiar de los discursos que, en un claro signo de pereza cultural, uti- lizan el Medievo como fácil paradig- parable; sobre todo, las artes de la cons- t rucción. Por supuesto que hubo in- finitas guerras, y epidemias terribles, ma de todo lo malo. La Edad Media fue una época industriosa, pródiga en invenciones técnicas y científi- cas, en la que eran habituales los via- eclesiásticas (el arzobispo y el deán) solían reservarse espacios de prlvlleqlo en las tribunas altas (10), conectadas muchas veces a los salones de aparato de los palacios (11), asi como luqares prlvlleqlados de enterramiento en capillas o criptas (12). CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA, hacia fines de la Edad Media, mientras se construla la Torre del Reloj. pero equé época se libra de ellas?Jamás se han come tido tantas atrocidades como en el siglo XX, y en otros cam- jes (y, por tanto, los intercambios de ideas) y en la que las artes se desa- rrollaron con una brillantez incom- TRINOUIVAL, CARRO PARA EL TRANSPORTE DE PIEDRAS. Orqullosos de contribuir a la empresa, los habitantes de la ciudad prestaban a la obra maromas, carruajes y bestias de carqa. pos también debemos reajustar nuestros prejuicios: muchas famosas matanzas, como las del Saqueo de Roma o la oche de San Barrolomé, tuvieron lugar durante el refinado Renacimie nto, y los más sonados procesos por brujería (igual que los de Galileo y Bruno) ocurrieron du- rante la Edad Moderna. A partir de la Contrarreforma, los templos alcanzaron los lími- D--.- U<t.,rtRDt: L HI STORIA 47
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    ARQUITECTURA MEDIEVAL »-+ tesde la desmesura -basta pen- sar en la Basílica Vaticana o en la cate- dral londinense de San Pabl~. pero en- tonces eran ya un producto directo del poder, donde el pueblo llano quedaba al margen si no era para arengarlo con prédicas, como en las grandiosas funda- ciones jesuíticas. Por el contrario, en la ciudad medieval, la construcción de la catedral era entendida como un proyecto colectivo. Dentro del tem- plo había espacios destinados en exclu- siva a quienes gobernaban la diócesis, el obispo y el cabildo - el coro y el al- tar mayor, donde tenían lugar los oficios solemnes, la sacristía o la sala capitular, donde se reunían los canónigos para de- cidir los asuntos económicos y políti- cos...- , pero el resto del edificio era compartido poreclesiásticos y seglares, que lo utilizaban con bastante más de- senfado del que pudiéramos hoy su- poner. Los artesanos usaban las capillas como sedes gremiales, donde se cele- braban reuniones y se honraba al san- to protectOr del oficio, los comercian- Ruina del seoundo cimborrio de la CATEDRAL DE SEVILLA en 1888, cuando el edificio, aún Inconcluso, mostraba claros síntomas de debilidad. tes hacían sus traros bajo las bóvedas y los claustros servían aveces como em- plazamiento de ferias ymercados.Tam- bién era frecuente que los fieles acudie- sen al templo acompañados de sus ani- males o que los canónigos fuesen amo- nestados por fumar en el coro o jugar a la pelota en las galerías claustrales. Entre los canónigos, uno de los que tenían mayor responsabilidad era el fabriquero, responsable de las obras de construcción y reparación del tem- plo. De acuerdo con el maestro mayor, que dirigía las obras, el fabriquero so- lía supervisar los dibujos de los distin- tOs proyectos, así como vigilar la ca- lidad de los trabajos y de los materia- les empleados. En estas obras había muchas veces un ansia de superación, aunque e l intento de lograr grandes magnitudes no se debía tanro al de- seo imposible de alcanzara la divinidad como a la competición entre ciudades, que espoleaba a maestros y comitentes para obtener, como en Sevilla, el tem- plo mejor y más grande. En este de- seo, la Edad Media fue depurando los sistemas constructivos, hasta llegar a una racionalización extrema de la cons- trucción. Las bóvedas góticas no sólo CONSTRUCCIONES RÉCORD La comparación entre la moder- na carrera espacial y la construc- ción de las catedrales medieva- les noescasual: igual que lacos- monáutica ha estado jalonada de logros junto a no pocos acciden- tes y desgracias, la edificación medieval alcanzó ciertas cum- bres dejando por el camino un nutrido rastro de ruinasyderrum- bes. En aquellos tiempos no ha- bía cálculo de estructuras, por lo que el único método eficaz para saber si algo se podía cons- truir o no, era, aparte del senti- do común, comprobar si segura en pie al retirar lascimbras y los andamios. En su intento de lle- gar a mayor altura que ninguna, la nave de la Catedral de Beau- vais (A), de 46 metros, se desplo- mó, tuvo que ser reforzada y, por fin, quedó inacabada. La má- xima anchura alcanzadaenel Gó- tico se encuentra en la Catedral de Gerona (C), cuya nave única mide más de 22 metros. Mayor o L: AVF.,'Tl RA Ot. I..A HI STORIA 48 mérito que lasanteriores tiene la Catedral de Palma de Mallorca (8): flanqueada por dos naves menores también inmensas y apoyada en pilaresesbeltísimos, la nave mayor de Palma se que- da solamente a 2 metros de aquellas magnitudes: tiene casi 20 metros de ancha y 44dealta. Comparación entre las secciones de las catedrales de BEAUVAIS (A), PALMA (8) y GERONA (C). En su Intento de llegar a mayor altura, la nave de la primera, de 46 metros, se desplomó. G
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    VIsta de laconstrucción de la CATEDRAL DE GRANADA dude el mirador de la casa de DIEGO DE SILOt, desde donde el maestro burc¡alés podía contemplar a diario la evolución de su obra maestra. aligeran los edificios, tam- bién favorecen el ahorro de materiales, que redunda en un volumen mucho menor de piedra labrada y un apa- rato de cimbras y apeos de madera - imprescindibles para sustentar los edificios mientras no estuviesen aca- bados- muy inferior al que demandarían los pesados templos románicos. Inclu- so el perfil apuntado de los arcos góticos contribuía aes- tabilizar los edificios, ya que reducía mucho los empujes laterales respecto a los arcos de medio punto del Romá- nico y de la Antigüedad. Cuando re lacionamos las alturas del Gótico con la idea de "alcanzar a Dios" deberíamos pararnos a pensar acerca de nuestra propia época, pródiga en ciertos ob- jetivos desaforados que son, sin em- bargo, los que nos hacen avanzar. En un mundo tan lleno de injusticias yde- sigualdades, gastamos sumas ingentes en lanzar telescopios al Espacio o en mandar naves para explorar el plane- ta Marte; bajo parámetros similares, hay que reconocer que la construcción de las catedrales fue la "carrera espa- cial" de la Edad Media, en un ambien- práctica en un ambiente de auténti- ca efervescencia. Hasta el siglo XJV no hubo posibili- dad de hacerdibujos muy precisos para los proyectos arquitectónicos y, aun con ellos, los edificios estaban sujetos siem- pre a posibles cambios e improvisacio- nes, que convertían el proceso cons- tructivo en algo muy rico y estimulan- te. Es bien conocido el caso de la Cate- dral de Florencia, donde Arnolfo di Cambio planteó el crucero sin tener idea de cómo habría de cubrirse un ám- brada, rellenándose el hue- co intermedio con los casco- tes que sobraban del trabajo de los canteros, mezclados con mortero de cal. En la construcción tenían un co- metido fundamental los car- pinteros, que con sus estruc- turas provisionales prepa- raban el trabajo de los alba- ñiles y canteros; éstos, a su vez, dejaban huecos (repi- sas, hornacinas...) y piedras bastas para que los tallistas y escultOres colocasen las efigies o, en su caso, ejecu- tasen insiru las decoraciones. Por fin, los pintores y vidrie- ros cubrían por completo muros y ventanales, dotan- do a los edificios de un as- pecto multicolor que hoy apenas podemos imaginar. PRESOS PARA LOS TRABA- JOS MÁS DUROS. Hay una fórmula que sirve para en- tender la diferencia fundamental entre laarquitectura medievaly la romana: en Roma, con sus muros y bóvedas masi- vos de ladrillo y hormigón, los edifi- cios estaban concebidos para ser cons- truidos por mano de obra abundante y sin cualificación, mientras que los de la Edad Media eran ideados y ejecuta- dos por equipos de pocos obreros muy cualificados. Aunque en algunos casos se utilizaban presos para los trabajos más duros, la documentación da cuen- ta de las cuadrillas de veinte o treinta hombres - y mujeres: su LA CONSTRUCCIÓN DE LAS CATEDRALES FUE LA "CARRERA ESPACIAL:' DE LA EDAD ~lEDIA, EN NA PCGNA ENTRE CrUDADES QUE ESPOLEABA A MAESTROS YCOMITENTES participación en las cons- trucciones medievales va siendo revelada por la do- cumentación- que, co- mandados por el maestro te competitivo que no se quedaría atrás respecto al que existe en nuestro tiempo entre las diferentes pote n- cias por lograr alardes científicos o sonadas misiones espaciales. Las cate- drales eran los laboratorios donde re- sultaba posible probar soluciones atre- vidas y novedosas; también eran es- cuelas de todas las artes, a las que iban a trabajar los mejores maestros y don- de se formaban los aprendices que recogían y luego divulgaban esos cono- cimientos, transmitidos y puestos en bito tan inmenso... un reto que, algo más de un siglo después, sirvió para que Brunelleschi demostrase su genio. En la apertura de las zanjas para la cimen- tación y, en general, en los trabajos me- nos cualificados, era común que parti- cipasen los habitantes de la ciudad, orgullosos, como consta en Segovia, de contribuir a la gran empresa; tam- bién era frecuente que prestasen a la obra lo que fuese útil, desde maromas a carruajes y bestias de carga. Los mu- ros se hacían con dos hojas de piedra la- HI STORIA mayor, eran capaces de erigir esas mo- les grandiosas. Se trataba de operarios bien pagados (y, de no serlo, no duda- ban en organizar protestas y huelgas), favorecidos con exenciones fiscales e instalados por lo común en las vivien- das que les facilitaba el cabildo. Hasta en eso, como ejemplo del perfeccio- namientO de las técnicas y de la mis- ma consideración de los trabajadores, podemos ver la catedral como una des- tilación mejorada de algunos aspectos del legado de la Antigüedad. •