El documento describe un experimento para elaborar un refresco con las concentraciones adecuadas para obtener un buen sabor. Se probaron tres botellas con diferentes porcentajes de azúcar, bicarbonato de sodio, ácido cítrico, colorante y saborizante, variando las cantidades de cada ingrediente. A pesar de que los refrescos no quedaron muy ricos, el proceso permitió aprender sobre cómo afectan las concentraciones al sabor final.