Los bonos corporativos se han convertido en una alternativa de financiamiento para las empresas complementaria al crédito bancario. Promueven el desarrollo económico y los mercados de capitales de los países emergentes al canalizar recursos de largo plazo para la modernización empresarial e inversiones en infraestructura. Los bonos corporativos ofrecen altas rentabilidades a los inversionistas institucionales que los compran, pero también conllevan altos riesgos dado los factores globales que afectan a los mercados emergentes.