El comercio electrónico permite realizar transacciones comerciales en línea, revolucionando las relaciones entre empresas y clientes. Se originó en 1991 con la llegada de Internet a los negocios. Ofrece ventajas como mercados más competitivos, igualdad entre clientes independientemente de su ubicación, y estar disponible las 24 horas. Sin embargo, también conlleva riesgos como robo de datos si no se toman medidas de seguridad.