La caja de cambios mecánica transmite la fuerza del motor a las ruedas para permitir el desplazamiento del vehículo. Su principal mantenimiento es la sustitución periódica del aceite y el control de su nivel. Para prevenir averías, es importante tener buenos hábitos de manejo como no apoyar el pie en el embrague cuando se está detenido y poner la palanca de cambios en punto muerto o en la posición de estacionamiento al detenerse en pendientes.