La calidad educativa depende de múltiples factores. Se define como la medida en que un sistema educativo se aproxima a un prototipo ideal basado en principios como la pertinencia, eficiencia y eficacia. Entre los factores que influyen se encuentran el modelo pedagógico, la formación de docentes, los recursos disponibles y factores externos como la nutrición de los estudiantes. Diferentes enfoques se centran en aspectos académicos, de capital humano o en el desarrollo multidimensional del estudiante.