El documento describe tres modelos de práctica en el desarrollo comunitario: desarrollo local, planificación social y acción social. El desarrollo local se enfoca en la autoayuda, concientización y capacitación de líderes para cohesionar a la comunidad. La planificación social busca soluciones a problemas específicos como salud y vivienda. La acción social promueve la redistribución del poder y recursos para lograr cambios estructurales que beneficien a sectores marginados.