Este documento discute cómo el capitalismo ha llevado a que los Estados Unidos y otros países prioricen las ganancias sobre el bienestar de sus ciudadanos. Señala que EEUU es el único país desarrollado sin un sistema de salud universal y que el gobierno parece proteger más a las élites que a las clases trabajadoras. Finalmente, critica que ningún gobierno deba ponerle precio a la vida humana.