El poema "A un olmo seco" de Antonio Machado describe un olmo viejo y dañado que aún mantiene algunas hojas verdes. A través de este símbolo, el poema expresa la esperanza de Machado en un futuro mejor para España y para su esposa enferma, a pesar de los tiempos difíciles. El poema está bien estructurado en tres partes y utiliza diferentes métricas y figuras literarias para transmitir con sutileza los sentimientos del autor.