El cemento es una mezcla de caliza, sílice, hierro y arcilla molidos y calcinados que fragua al contacto con el agua. Contiene cuatro componentes principales: silicato tricálcico, silicato dicálcico, aluminato tricálcico y aluminato férrico tetracálcico. Existen diferentes clases de cemento diseñadas para usarse en diferentes profundidades y condiciones de temperatura y presión.