El documento describe el descubrimiento de precursores de ácidos nucleicos en un meteorito que cayó en Australia en 1969. Esto sugiere que parte de los materiales necesarios para la formación del ADN y ARN en la Tierra podrían haber llegado del espacio. Se encontraron uracilo y xantina, precursores de los ácidos nucleicos. Los autores creen que esto proporciona nuevas pistas sobre el origen de la vida, ya que meteoritos similares podrían haber aportado material orgánico necesario hace miles de millones de años.