La glocalización e hiperconexión han posicionado a las ciudades como actores clave en la reinvención del capitalismo para enfrentar desafíos globales como el cambio climático y la desigualdad social. Se plantea la necesidad de desarrollar modelos inclusivos y sostenibles que prioricen a las personas y su talento local, combinando tecnología e innovación para fomentar el desarrollo humano y la economía inclusiva. Las ciudades deben convertirse en plataformas inteligentes que conecten a sus ciudadanos y recursos de manera efectiva, creando un futuro más equitativo y creativo.