La auditoría ha evolucionado desde su inicio en el siglo XV, donde nobles y familias ricas contrataban revisores de cuentas para prevenir fraudes en la gestión de sus bienes. A lo largo del tiempo, ha expandido su aplicación más allá de la contaduría pública, abarcando diversas áreas como la ingeniería y la informática. Hoy en día, la auditoría se considera una profesión reconocida que evalúa la razonabilidad de las operaciones y resultados de las organizaciones.