Este documento describe dos métodos para clasificar lenguas: clasificación genealógica (por parentesco) y clasificación morfológica (por la forma de palabras). La clasificación genealógica ordena lenguas como la familia indoeuropea, que incluye ramas como griega, germánica e itálica. La clasificación morfológica categoriza lenguas como monosilábicas, aglutinantes o de flexión, siendo estas últimas sintéticas u analíticas.