El documento discute la eficacia limitada de los complementos dietéticos para controlar la tensión arterial. Señala que no deben tomarse como sustitutos de un tratamiento médico, sino como refuerzo de estilos de vida y alimentación saludables. Examina varios complementos individualmente y encuentra evidencia limitada o falta de evidencia para recomendar su uso para reducir la presión arterial.