La crianza artificial de terneros ofrece ventajas sobre el sistema natural de madres o amas. Incluye cuidados al parto y con el recién nacido como suministrar calostro, desinfectar el ombligo y limpiar las fosas nasales. La alimentación del ternero pasa por etapas que incluyen dieta líquida, concentrados y pasturas. Se requieren instalaciones como corrales grupales o jaulas individuales.