Este documento discute las cualidades personales necesarias para ejercer la profesión de auditoría. Identifica virtudes como la suspicacia, agilidad mental, perseverancia y sentido común. También analiza normas técnicas que establecen la independencia, objetividad y cuidado profesional requeridos. El autor argumenta que la mera titulación legal no es suficiente y que se necesitan cualidades adicionales para desempeñarse excelentemente como auditor y adaptarse a su entorno.