En el siglo XIX, el Romanticismo fue reemplazado por dos corrientes opuestas: el Realismo y el Naturalismo en novelas y teatro, y el Modernismo en poesía. El Modernismo se caracterizó por rechazar la realidad cotidiana y enfocarse en la perfección formal y el lenguaje culto, utilizando técnicas como ritmo, palabras esdrújulas y mitología. Sus mayores exponentes fueron José Martí, Rubén Darío y Leopoldo Lugones. El fragmento presenta un poema de Darío que describe a una princes