Los padres de familia deben crear las circunstancias favorables para que sus hijos crezcan como buenas personas y ciudadanos, inculcando y vivenciando valores desde una posición activa. Su misión es crear espacios de vida que faciliten la vivencia de valores como la honestidad, verdad, solidaridad, identidad, libertad, amor, perdón, diálogo, fraternidad, convivencia y respeto.