Este decreto establece las normas sobre convivencia en los centros educativos públicos de la Comunidad Valenciana y los derechos y deberes de los estudiantes, padres, profesores y personal. Se basa en la Ley Orgánica de Educación de 2006 y tiene como objetivos garantizar una educación de calidad para todos y promover el desarrollo personal y social de los estudiantes a través del respeto, la tolerancia y la resolución pacífica de conflictos. También promueve la participación de toda la comunidad educativa.