El documento describe un enfoque territorial sistémico para el desarrollo local en El Salvador, enfatizando la interrelación entre aspectos sociales, económicos y ecológicos del territorio. Se destaca la importancia de una gestión territorial integral que aborde asimetrías y desequilibrios, promoviendo la sostenibilidad y la calidad de vida. Además, el documento sugiere que el desarrollo local debe ser un proceso inclusivo que involucre a diversos actores y fomente la cooperación y la identidad cultural.