El documento define el desarrollo sostenible como satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Señala que el desarrollo sostenible se basa en tres pilares interdependientes: el progreso económico, la justicia social y la preservación del medio ambiente. Además, explica que el concepto de desarrollo sostenible surgió en el Informe Brundtland de 1987 y fue adoptado formalmente en la Declaración de Río de 1992.