La cocina alemana se caracteriza por platos abundantes que incluyen carnes como cerdo y salchichas, verduras como col fermentada y patatas, y panes de centeno y trigo. Las regiones del suroeste se ven influenciadas por la cocina francesa y ofrecen platos más ligeros, mientras que Baviera se enorgullece de sus carnes asadas y pastas rellenas. Los postres incluyen tartas de manzana y cerezas, así como pasteles regionales como el strudel de manzana. El vino, cerveza