La gastronomía alemana varía según la región y está influenciada por países vecinos. Los ingredientes básicos incluyen carnes como cerdo y ternera, pescados como arenque y salmón, verduras como patatas, cebollas y col, quesos, panes y cerveza. Platos típicos son la salchicha alemana, el rollmops de arenque y el Rheinischer-sauerbraten.