La organización de equipos de ventas puede dividirse de varias formas: por zonas geográficas, por productos, por clientes o de forma combinada. Organizar por zonas es el método más sencillo, donde cada vendedor es responsable de todos los productos y clientes en su territorio asignado. Otra opción es organizar por productos para que cada vendedor se especialice, o por clientes para enfocarse en cuentas específicas. Cualquier método debe considerar ventajas para la compañía, clientes y vendedores.