El documento clasifica diferentes tipos de pérdida auditiva, desde sordos leves hasta cofóticos, y describe sus capacidades lingüísticas y necesidades educativas. Los niños sordos pueden adquirir el lenguaje a través de la visión y utilizan diversos códigos para comunicarse. También se ofrecen recomendaciones sobre la organización del aula y consideraciones instruccionales para facilitar el aprendizaje de estos alumnos.