El mayor reto del autor para desarrollar el pensamiento lógico-matemático en sus estudiantes de inicial fue enseñarles a contar y sumar. Resolvió esto usando el juego como una herramienta primordial, ya que permite a los niños descubrir y construir conocimiento de manera significativa. Diariamente, el autor tomaba lista de los estudiantes ausentes y los niños contaban los dedos de sus manos para sumar cuántos niños y niñas faltaban, lo que eventualmente les permitió consolidar esta habilidad por