El documento define la tasa de mortalidad materna como el número anual de muertes de mujeres por cada 100,000 niños nacidos vivos por cualquier causa relacionada o agravada por el embarazo o su manejo. La tasa de mortalidad materna para un año incluye las muertes durante el embarazo, el parto o dentro de los 42 días posteriores a la interrupción del embarazo, independientemente de la duración y el lugar del embarazo.