Los ecosistemas terrestres son importantes porque albergan la mayoría de la biodiversidad mundial, proveen recursos y servicios vitales a millones de personas, y juegan un papel clave en la regulación del clima y la reducción de desastres. La degradación y pérdida de bosques y tierras amenaza la biodiversidad, degrada el suelo, reduce la calidad del agua, y aumenta las emisiones de carbono. Proteger y restaurar los ecosistemas requiere inversiones anuales significativas, pero el costo de no