La educación pública en el país es obligatoria y los estudiantes comienzan a asistir a la escuela a los 6 años, con una reforma en los 70 que cerró el 80% de las escuelas pedagógicas para mejorar la calidad educativa. A pesar de perder el primer lugar en las pruebas PISA, el enfoque nacional prioriza el proceso educativo por sobre el reconocimiento externo. Se destaca la importancia de un sistema educativo inclusivo y crítico que mejore las capacidades de todos los estudiantes, independientemente de su contexto socioeconómico.