El agua es esencial para la vida. Desempeña un papel clave en los procesos metabólicos y enzimáticos que permiten el crecimiento celular, la replicación del ADN y la producción de energía. Es indispensable para la fotosíntesis, la respiración y otras funciones vitales en todos los organismos. La contaminación del agua puede propagar enfermedades como el cólera y causar graves problemas de salud.