El altavoz es un transductor electroacústico que reproduce sonido mediante un proceso eléctrico-mecánico-acústico. Su desarrollo ha incluido innovaciones desde 1861, con diseños que abarcan altavoces dinámicos, electrostáticos y activos, cada uno con características específicas como impedancia, potencia y direccionalidad. Los altavoces presentan variaciones en su rendimiento y distorsión, siendo fundamental su tipo de diseño para determinar la calidad del sonido emitido.