El Imperio Carolingio dominó Europa occidental desde el siglo VIII al IX bajo la dinastía Carolingia. La coronación de Carlomagno como emperador en Roma en 800 marcó la restauración del Imperio Romano de Occidente. Carlomagno expandió considerablemente su reino y promovió el renacimiento cultural a través de la Escuela Palatina. Sin embargo, a su muerte el imperio entró en declive debido a las guerras civiles entre su hijo Luis el Piadoso y sus nietos.