Lázaro y su amo el ciego llegan a un lugar llamado Almorox donde se recogen las uvas. Un vendimiador le da un racimo de uvas al ciego como limosna. El ciego propone a Lázaro compartir las uvas tomando cada uno una vez, pero el ciego rompe el trato tomando de dos en dos. Lázaro también rompe el trato tomando de tres en tres. El astuto ciego se da cuenta que Lázaro lo engañó porque él tomaba de dos y Lázaro callaba.