El mosaico es una técnica artística decorativa que combina diferentes elementos como piedras, vidrio o cerámica para formar figuras. Se originó en la antigua Grecia y alcanzó su mayor desarrollo en el Imperio Romano, donde se usó para decorar paredes y pisos con escenas de la vida cotidiana. En la actualidad, el mosaico sigue siendo popular y se puede realizar con materiales como papel de colores sobre fondo negro.