El documento discute la relación entre la psiquiatría y la estructura socioeconómica. Argumenta que el paciente psiquiátrico es un "símbolo" que representa los conflictos y ansiedades del grupo familiar y social, causados por factores económicos como la inseguridad e incertidumbre. Curar al paciente significa transformar la estructura social mediante su conversión en un "agente de cambio social". La salud mental depende de factores socioeconómicos y culturales, por lo que la psiquiatría debe centrarse