El documento narra la historia de un quirquincho que le encantaba escuchar cantar a las ranas y los canarios. Un día siguió a un hombre que transportaba jaulas con canarios cantando, arrastrándose por la arena durante mucho tiempo para poder aprender su canto. Al no poder alcanzarlos, le pidió a un hechicero que le enseñara a cantar, aceptando que perdería la vida a cambio. A la mañana siguiente, el quirquincho despertó cantando de forma maravillosa en las manos del hechicero, dej