El documento describe la influencia del Renacimiento italiano en la pintura española del siglo XVI, caracterizado por el análisis de la naturaleza y el uso de técnicas como el fresco, el temple y el óleo. Destaca la obra de Miguel Ángel en los frescos de la Capilla Sixtina y su estilo personal caracterizado por la fuerza expresiva. También resalta la obra de Botticelli "El nacimiento de Venus" y su representación púdica de la diosa.