El teatro romano era una construcción típica del Imperio Romano utilizada para representaciones teatrales. Derivó de los teatros griegos con una estructura semicircular (cavea) para los espectadores dividida en secciones. La escena (scaenae frons) contaba con columnas y delante se situaba la orchestra. Los teatros romanos se extendieron por todas las provincias y algunos ejemplos notables son los de Mérida, Sagunto y Cartagena.