Un electroimán es un imán temporal creado por el paso de una corriente eléctrica a través de una bobina. El físico danés Hans Christian Ørsted descubrió la relación entre electricidad y magnetismo en 1819, y el electricista británico William Sturgeon inventó el primer electroimán en 1825. Los electroimanes producen campos magnéticos variables que se usan ampliamente en motores, imanes, interruptores y otras aplicaciones donde se requiere control del campo magnético.