El documento describe un estudio que tuvo como objetivo diseñar un programa de entrenamiento en resolución de conflictos familiares dirigido a padres. El programa consistió en sesiones mensuales de dos horas durante un curso escolar y mejoró las habilidades comunicacionales y de resolución de problemas de los padres. Los resultados mostraron un impacto positivo de la intervención en la comunicación entre padres e hijos.