El documento habla sobre la necesidad de una ética global según el informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de la UNESCO de 1996. El informe aborda la diversidad étnica, cultural y lingüística como una condición esencial y propone elementos como el respeto, los derechos humanos y la democracia para fortalecer una ética global. También sugiere impulsar transformaciones en los sistemas educativos a nivel nacional y escolar para promover esta ética global.